Convocatoria de Morena pide a los aspirantes “rechazar” vínculos familiares dentro del partido
Aldo Romero/Enigma Diario
La convocatoria nacional de Morena parece poner en aprietos al matrimonio entre Marcela González Castillo y Alfonso Sánchez García, pues establece criterios en los que se pide a los aspirantes a la coordinación estatal de los comités en defensa de la Cuarta Transformación, rechazar vínculos familiares al interior del partido
Entre distintos aspectos documentales y legales que deben cumplir quienes aspiren a la coordinación, se encuentran también los criterios éticos.
En la convocatoria, Morena establece dos filtros distintos para evaluar a quienes participen en el proceso interno, siendo el primero el Cumplimiento de requisitos formales, los cuales serán evaluados por la Comisión Nacional de Elecciones, órgano interno que verificará que los aspirantes cumplan con los criterios aprobados por el Consejo Nacional, incluyendo haber participado en al menos una actividad de formación ética y política organizada por el Instituto Nacional de Formación Política del partido.
En términos prácticos, lo anterior significa que no basta con registrarse; también se debe acreditar cierta vinculación con los procesos de formación interna del partido.
El según filtro es el de la evaluación política y ética del perfil, pues Morena pide a los aspirante rechazar al influyentismo, el amiguismo, el nepotismo y cualquier práctica que utilice relaciones personales o familiares para obtener posiciones dentro del partido.
Lo anterior podría representar un dilema para la presidenta estatal de Morena, Marcela González Castillo, cuyo esposo, Alfonso Sánchez García, es uno de los aspirantes a participar en el proceso interno.
En la convocatoria tal filtro está redactado de la siguiente manera:
Asimismo se tomará en consideración el compromiso de las personas participantes con los principios y causas que dieron origen a nuestro movimiento que ahora rigen la vida interna de MORENA, entre ellos el rechazo al influyentismo, al amiguismo, al nepotismo y a cualquier práctica en la que se empleen vínculos personales o familiares para acceder a espacios dentro de la estructura del partido”
En ese sentido, la convocatoria deja abierta la posibilidad de que la Comisión valore no solo la trayectoria política, sino también la conducta pública y los antecedentes de cada participante, por lo que podría descartar o no favorecer perfiles que hayan llegado a cargos partidistas o públicos mediante redes familiares, sean identificados con grupos de poder internos, estén vinculados con acusaciones de nepotismo o favoritismo y representen prácticas que Morena ha cuestionado públicamente.
Sin embargo, la convocatoria no explica exactamente cómo se medirá ese compromiso ni qué pruebas se utilizarán para determinar si una persona incurre en influyentismo, amiguismo o nepotismo.
No se establece de manera expresa si el aspirante que tenga familiares en cargos públicos o dentro del partido quedará excluido de inmediato, pues solo es un elemento que será considerado para la valoración integral del perfil.