Como dice una cosa, dice otra
Por Cristian Flores
El favorito del lorenismo, Alfonso Sánchez García, no sabe qué decir ante los evidentes actos anticipados de su campaña. Como dice una cosa, dice otra, cual personaje de Chespirito.
Y es que el alcalde capitalino publicó un posicionamiento el pasado 13 de febrero en su página oficial de Facebook, donde informaba tres puntos: primero, que no ha autorizado en ningún momento ni por ninguna vía la utilización de su nombre; segundo, que siempre ha respetado y llamado a respetar los tiempos y las leyes electorales; y tercero, que está procediendo ante las autoridades correspondientes para ejercer las acciones pertinentes al respecto. ¿Es real qué Sánchez García acata los puntos de su posicionamiento?
Tras el comunicado, lo cierto es que el cinismo se ha apoderado de su narrativa, misma que ahora utiliza como escudo ante cualquier cuestionamiento de la prensa.
El presidente municipal anunció con supuesta responsabilidad que procedería legalmente contra quienes hacen propaganda a su nombre. Sin embargo, el pasado 20 de febrero fue cuestionado por reporteros sobre si actuaría contra el director del COBAT, José Alonso Trujillo, por realizar videos junto con trabajadores del Colegio mostrando apoyo a su aspiración, y el capitalino respondió con evasivas: “Aquí es invitar nuevamente a la ciudadanía a que respeten las leyes y los tiempos electorales, insistir en que yo no he dado ninguna autorización para que se use ni mi nombre ni mi imagen”.
Del 13 al 20 de febrero pasaron siete días y no informó en ese momento cuántas denuncias había presentado. Aunque muy seguro dijo que ya estaba procediendo, luego aclaró: “Estamos checando con los abogados, ahí lo que se debe de hacer en su momento es un deslinde”, ¿quién lo entiende presidente?
Otra de sus contradicciones es que, el 9 de febrero aseguró que el reparto de volantes “puede ser algún tema de los mismos adversarios”, pero el 20 de febrero se retractó y dijo que “es difícil de saber”. Si lo supuso una semana antes, ¿por qué ahora ya no está seguro?
Tal parece que sus asesores le metieron la idea de recurrir a la mentira para solucionar lo que anda mal y así manipular a la ciudadanía, haciéndole creer que respeta la ley.
Es evidente el volanteo, la cargada del gobierno del estado al enviar a su ejército burócrata a repartir propaganda, las bardas pintadas y los convivios que solo inventan una fecha para realizarle un mitin a Sánchez García. Solo falta que inventen la kermés del fin del mundo, para así aprovechar todo lo que está a su alcance con tal de que sea él, el candidato de las castas divinas.
Nos vemos la próxima semana en El Juego Sobre la Mesa.