OCPA respalda posturas en favor de la atención de casos de crueldad animal
Redacción/Enigma Diario
El Observatorio Ciudadano de Protección Animal (OCPA), manifiestó su respaldo al posicionamiento presentado en tribuna por la diputada Soraya Noemí Bocardo Phillips, quien exhortó a diversas instituciones estatales a actuar con urgencia y responsabilidad frente al reciente caso del perro calcinado en el estado, así como ante la creciente ola de denuncias por maltrato, crueldad y abandono animal en Tlaxcala.
El Observatorio coincidió plenamente en que este hecho no es un incidente aislado, sino un reflejo preocupante de la falta de resultados institucionales.
Señaló que la ciudadanía ha documentado diariamente hechos de violencia contra animales en múltiples municipios; sin embargo, la respuesta de las autoridades ha sido insuficiente, lenta y en ocasiones inexistente, perpetuando un escenario de impunidad.
Durante su intervención, la legisladora destacó que la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) debe garantizar investigaciones completas, integradas con periciales, identificación de responsables y transparencia hacia la ciudadanía.
Para el OCPA, la exigencia fue fundamental, pues reconoció que iniciar una carpeta no es suficiente cuando ésta no avanza o carece de una integración sólida.
El Observatorio también coincidió en la importancia de atender las responsabilidades internas del Poder Legislativo, ya que actualmente, permanecen sin dictaminar diversas iniciativas orientadas a fortalecer la protección y el bienestar animal, lo que genera un vacío normativo que contribuye a que estos hechos continúen repitiéndose.
La crueldad animal es un indicador reconocido de violencia escalante, por lo que su desatención institucional representa un riesgo para toda la sociedad. Tlaxcala requiere un sistema de protección animal articulado, eficiente y congruente con la legislación vigente, y ello implica acción inmediata por parte de todas las autoridades competentes” expresó el Observatorio.
El OCPA reafirmó que la justicia no puede ser selectiva, y los animales —seres sintientes y vulnerables— también merecen instituciones que actúen con ética, rigor técnico y compromiso real.