PT y Verde: la ambición del poder y las limitantes de Morena
Por Aldo Romero
La presencia del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y del Partido del Trabajo (PT) en el proceso interno para la definición de la Coordinación Estatal de los Comités en Defensa de la Transformación y la Soberanía obedece meramente a la repartición de espacios de poder.
Su participación es una mera simulación del respeto que debería existir hacia los ideales de lo que denominan la Cuarta Transformación.
En ese sentido, la petista Irma Yordana Garay Loredo y del alcalde verde Salvador Santos Cedillo refuerzan la posición de sus partidos para negociar espacio. Ambos personajes no tienen la capacidad para ser elegidos como eventuales candidatos al gobierno del estado.
Pero, ¿qué clase de espacios de poder podrían negociar si, en teoría, ambos están atados de manos para participar en otro proceso interno de la 4T, como el que iniciará en agosto para la elección de la Coordinación Distrital Federal, toda vez que la definición de la Coordinación Estatal será hasta diciembre?
Recordemos que las reglas de la convocatoria que emitió Morena para la definición de las Coordinaciones Estatales no aplican de igual forma para los militantes de sus partidos aliados.
En ese sentido, de no quedar electos, existe la posibilidad de que sus respectivos partidos los postulen para otro cargo de elección popular en el que no se acuerde una coalición, como, por ejemplo, una diputación local de mayoría o, en su caso, una plurinominal. Lo mismo podría ocurrir con una diputación plurinominal federal.
También es posible que no renuncien a una negociación más amplia para acordar el reparto de espacios dentro de la conformación del próximo gabinete estatal, porque es un hecho que Morena ganará la gubernatura.
Quienes sí están atados de manos son los aspirantes de Morena: Carlos Augusto Pérez Hernández, Raymundo Vázquez Conchas, Alfonso Sánchez García y Ana Lilia Rivera Rivera.
Al participar por la Coordinación Estatal, no podrán chapulinear para postularse a otro cargo de elección popular representando a Morena. La calendarización de los procesos internos para diputaciones federales, locales y presidencias municipales sirvió como un candado impuesto por la dirigencia nacional para evitar, precisamente, la postulación de un mismo personaje a diversos cargos.
Por esa razón, los morenistas tendrán que esperar la definición de la precandidatura para tomar una decisión: abandonar el barco de la 4T y buscar cobijo en otro partido, o tragarse el orgullo y sumarse al proyecto ganador.
Hay que decirlo: quien ya tiene una lectura sobre lo que podría ocurrir es el diputado federal con licencia, Raymundo Vázquez Conchas, quien ya reconoció que no hay mucho que hacer porque la coordinación recaerá en la senadora Ana Lilia Rivera Rivera. De ahí que ya existan llamadas telefónicas entre ambos y declaraciones directas para “reconocerse mutuamente”.