EN LA MIRA-COLUMNA (1)
Por Aldo Romero

¡Qué semana tan rara fue la que vivimos recién! Pasó de todo en la política local y, sin duda, esos mensajes deben ser atendidos como una llamada de atención; una advertencia de lo que será el 2027.

La arena rumbo a las definiciones del próximo año se puso turbia: intervención gubernamental sin pudor, incremento de la guerra sucia y adhesiones que rayan en lo ridículo.

Ganar a como dé lugar es la estrategia para el 2027. Lo peor es que no se trata de una contienda entre diferentes fuerzas políticas; es una batalla que se da al interior del mismo Morena… el partido que representó la esperanza de México.

El ganar por ganar se intensificó una vez que Morena entró a su etapa final para la definición de la mentada Coordinación Estatal de los Comités en Defensa de la Transformación; sí, ese proceso que ya desgastó la imagen de más de un aspirante y que ya terminó por mancillar la confianza de las bases morenistas.

La lucha interna dejó de ser una contienda de propuestas y se convirtió en un quilombo por la búsqueda del poder.

La adhesión del SAGA con Ana Lilia, las bardas con los colores y logotipos de MC y la reunión entre Cuéllar, el mandamás de la UATx y el delfín no son más que actos que se alejan del fortalecimiento que tanto se pregona de la transformación.

Está más que claro que los punteros ya no buscan la revolución de las conciencias; todo lo contrario, pareciera que sus acciones las pervierten más. ¿O cómo explicas que Ana Lilia les abra las puertas a personajes del denominado “viejo régimen” y que Cuéllar sea más descarada en su intervención y violación a la legalidad?

Lo mejor que le puede pasar a Morena es que se defina ya su candidatura, porque lo que viene… los terminará superando como partido-movimiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *