Encrucijada opositora
Por Aldo Romero
No es descabellado pensar que, ante el desaseo morenista, los magros resultados y las polémicas que manchan a los gobiernos de la Cuarta Transformación, la oposición comience a organizarse para capitalizar el rechazo ciudadano cada vez más evidente; sin embargo, los partidos adversarios del régimen se encuentran en una encrucijada que podría llevarlos a repetir otro fracaso electoral del cual difícilmente podrán salir.
Morena llegará al 2027 sumergido en una crisis de credibilidad, y varios de sus actores políticos reconocen que al interior del movimiento las cosas no andan bien. El partido oficialista se derrumba, y en la oposición solo se limitan a ser unos simples espectadores. Solo juegan con el discurso, pero en los hechos son permisivos, temerosos y hasta sumisos con la Cuarta Transformación.
En Tlaxcala, el PRI y el PAN no han sido capaces de reaccionar ante los desatinos del lorenismo y del morenismo. Por separado son un chiste, y eso en el PRI lo saben. Por eso no es casualidad que el líder tricolor, Enrique Padilla Sánchez, haya rogado recientemente por la unidad opositora en el estado; sabe de antemano que, en solitario, los partidos opositores no cuentan con los números para competirle a Morena.
Enrique Padilla aseguró que es un tema de diferencias ideológicas lo que no les ha permitido caminar juntos, pero la realidad es otra. Basta con escuchar las recientes declaraciones del dirigente estatal del PAN, Ángelo Gutiérrez Hernández, quien señaló que la única posibilidad de ir en alianza con el PRI se dará solo si su esposa, la Diputada Miriam Martínez Sánchez, encabeza una eventual candidatura al gobierno del estado.
¿Diferencias ideológicas? No. Son los intereses familiares y de grupo las razones por las que no han caminado en unidad. El PAN de Ángelo no se permitirá la imposición de un candidato priista, tal y como le ocurrió al PAN de Pepe Temoltzin con la imposición de Anabell Ávalos Zempoalteca como candidata opositora en 2021.
El PAN cree que llega con una propuesta “más fresca” para competir por la gubernatura, mientras que el PRI pretende repetir con un cartucho bastante quemado como la Senadora Anabell Ávalos. De ahí que el blanquiazul de Ángelo no estaría dispuesto a negociar con la propuesta del tricolor.
En el PAN, los intereses familiares pueden más que cualquier objetivo institucional. Ángelo y Miriam saben que no son capaces de vencer a Morena, pero buscarán utilizar la candidatura a la gubernatura como base para seguir expandiendo su “proyecto político”… No descartemos la posibilidad de ver a Miriam con una pluri en la Cámara de Diputados o Senadores para próximos procesos.
Es por eso que, mientras existan los intereses familiares o de grupo, la oposición será incapaz de caminar en unidad y estará limitada para presentar un proyecto que verdaderamente capitalice el rechazo hacia lo que representa la Cuarta Transformación.