Quejas laborales inundan al C5i; denuncian condiciones que afectan su operatividad
Redacción/Enigma Diario
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP) vuelve a estar en el centro de la polémica. Trabajadores del Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Cómputo, Coordinación e Inteligencia (C5i) denunciaron una serie de presuntas irregularidades laborales que, además de vulnerar sus derechos, estarían afectando la operación de una de las principales áreas responsables de la seguridad en Tlaxcala.
De acuerdo con información obtenida por este medio, el personal operativo responsabiliza directamente al director del C5i, Gerardo Bucio Vergel, de mantener un ambiente laboral caracterizado por prácticas que califican como arbitrarias, así como por condiciones que generan inestabilidad entre los trabajadores.
Entre las principales inconformidades, los empleados señalan la aplicación de sanciones que, aseguran, no están contempladas en sus contratos ni en algún otro documento oficial. Como ejemplo, denunciaron que quienes llegan después de la hora exacta de inicio de su turno son obligados a permanecer una hora adicional sin recibir remuneración.
Los trabajadores explicaron que cada jornada laboral es de 12 horas, durante las cuales únicamente disponen de 40 minutos para tomar alimentos. Además, afirmaron que son obligados a asistir a capacitaciones durante su horario de trabajo, pese a que muchas de ellas no guardan relación con las funciones operativas del C5i ni con tareas de seguridad.
A estas condiciones se suma, según las denuncias, la falta de preparación profesional de varios supervisores, situación que, afirman, ha contribuido a un trato indigno hacia el personal operativo.
Los denunciantes también sostienen que el director habría advertido a los trabajadores inconformes sobre posibles represalias en caso de hacer públicas las condiciones que prevalecen al interior de la dependencia.
Sin embargo, las quejas laborales no serían el único problema que enfrenta el C5i. Este medio de comunicación ha documentado previamente diversas irregularidades relacionadas con la operación del sistema de videovigilancia estatal.
En febrero de este año, Enigma Diario informó que alrededor del 60 por ciento de las cámaras de videovigilancia presentaban fallas o permanecían sin conexión, situación que dificulta el monitoreo en tiempo real y debilita las labores de seguridad pública, pese a que el sistema representó una inversión cercana a los 300 millones de pesos para el gobierno estatal.
Desde principios de año, trabajadores también denunciaron que las condiciones físicas para desempeñar sus funciones son deficientes.
Aseguraron que permanecen hasta 11 horas sentados en sillas en mal estado y que incluso el tiempo destinado para acudir al sanitario es cronometrado. En caso de ausentarse de su estación durante algún incidente, como un robo a una tienda de conveniencia, se les inicia un acta administrativa.
Asimismo, señalaron que, desde marzo de 2025, cuando Gerardo Bucio Vergel asumió la dirección del C5i, reportaron de manera constante las fallas técnicas y la falta de capacitación del personal. No obstante, aseguran que sus señalamientos fueron ignorados y que, en respuesta, recibieron regaños, sanciones arbitrarias e incluso despidos injustificados.
Finalmente, los trabajadores denunciaron que son obligados a firmar cartas de renuncia anticipadas, práctica que consideran ilegal y que, aseguran, es utilizada como un mecanismo de presión y control sobre el personal.