Designación al vuelo; Morena y el reto para definir candidaturas

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EN LA MIRA-COLUMNA
Por Aldo Romero

Morena entró a su fase decisiva en Tlaxcala y, tal y como se esperaba, los cuatro perfiles del partido con mayor capacidad llegaron al último tramo del proceso interno para ser “evaluados” por la ciudadanía.

Ana Lilia Rivera Rivera, Carlos Augusto Pérez Hernández, Raymundo Vázquez Conchas y el alfil lorenista, Alfonso Sánchez García, al parecer son los palomeados por la líder del partido guinda, Ariadna Montiel, y por la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, Citlalli Hernández Mora.

Quien esperaba sorpresas simplemente pecó de ingenuo. Fuimos testigos de cómo Morena efectuó una falsa apertura de su proceso interno para todo el pueblo. Un nuevo acto de simulación al que ya nos tienen acostumbrados.

Al final llegaron los que tenían que estar por parte de Morena y, a la espera de que sean incluidos en dicha encuesta, también estarán la diputada federal Irma Yordana Garay Loredo y el alcalde de Huamantla, Salvador Santos Cedillo. Ambos podrían entrar a medirse con los morenistas como parte de los acuerdos alcanzados con el Verde y el PT para garantizar las coaliciones.

Si bien Morena ya notificó a los palomeados que en los próximos días iniciará la encuesta y que a finales de agosto se dará a conocer el resultado oficial, será decisión de la propia Comisión Nacional de Elecciones determinar si dicho resultado conviene al partido y a sus intereses o si habrá alguna modificación.

Porque la misma convocatoria lo establece y la dirigencia nacional de Morena se ha encargado de poner en marcha, en los últimos días, una narrativa en la que advierte a los aspirantes y al pueblo en general que la obtención de la Coordinación no “necesariamente” significa el pase directo a la candidatura.

¿Podría Morena preparar el terreno para una imposición desde su cúpula? ¿O será una acción más lógica derivada de las diversas irregularidades que ya se registran en el proceso interno?

El primer argumento de la Comisión Nacional de Elecciones es el ajuste de paridad de género; el resultado de una encuesta podría modificarse para garantizar la igualdad entre mujeres y hombres.

Aunque también existen otras posibilidades, como el caso de que un aspirante cargue con señalamientos en su contra o, simplemente, no convenga a los intereses del partido por “x” o “y” razón.

Un ejemplo es que en Tlaxcala podría resultar favorecido en la encuesta el alcalde capitalino con licencia, Alfonso Sánchez García; sin embargo, por los múltiples señalamientos que pesan en su contra y por la descarada intervención del aparato gubernamental para favorecerlo, podría no ser el candidato a la gubernatura y, en su lugar, la Comisión Nacional de Elecciones y la dirigencia designen a otro perfil.

Esas son las posibles eventualidades a las que podrían enfrentarse los cuatro perfiles que hoy ya están en la fase final y sobre las que Morena les ha venido advirtiendo. No por nada, en la reunión del pasado sábado, les volvieron a recordar que el proceso deberá desarrollarse bajo los principios de legalidad, equidad y transparencia, quedando prohibida la contratación de espectaculares, la realización de actos anticipados de campaña y el uso de programas sociales con fines político-electorales.

Dicha advertencia debió caer como balde de agua fría para el delfín lorenista, quien esta semana acumuló otra medida cautelar en su contra impuesta por el ITE.

Veremos si el proceso interno, en su etapa final, puede regirse por la equidad y la transparencia.

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