En Morena, el lorenismo tiene sus días contados
Por Aldo Romero
Tal y como muchos lo señalábamos, tenía que existir la intervención de la dirigencia nacional para que las estructuras de Morena en Tlaxcala, con fuertes raíces lorenistas, comenzaran a alinearse con su nueva líder.
Como parte de la estrategia nacional de Morena, tras las designaciones de las Coordinaciones Estatales, la presidenta Ariadna Montiel Reyes se encuentra visitando las 17 entidades que estarán en disputa el próximo año para comenzar con la operación cicatriz.
En su visita a Tlaxcala el pasado viernes, Ariadna Montiel logró que la estructura territorial de Morena, a cargo de la lorenista Azalia Cortés García, se pusiera a las órdenes de la Coordinadora Estatal y nueva líder del partido guinda, Ana Lilia Rivera Rivera.
Fue así como, tras casi un mes de silencio por parte de las direcciones del partido en la entidad, se dieron los primeros indicios de reconocimiento y unidad, en un acto que marca el principio del fin del lorenismo al interior de Morena.
Lorena Cuéllar ya perdió el control de la estructura territorial de Morena y pronto perderá toda influencia dentro del Comité Ejecutivo Estatal y del Consejo Estatal, porque no será la única visita que realice la presidenta nacional de Morena para poner orden y concretar una nueva administración en torno a la nueva líder.
Al interior del búnker de Ana Lilia hablan de una visita más de Ariadna Montiel y de todo el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) para hacer oficial la entrega del partido en Tlaxcala a la Coordinadora, por lo que la resistencia de Jaina Daniela Flores Meneses influenciada por Marcela González Castillo y compañía, llegará a su fin.
A Cuéllar solo le resta concluir su tan criticada y desgastada administración, porque incluso ya se está tornando complicado para ella negociar candidaturas. El hecho de que no existiera un acercamiento con Ariadna Montiel el viernes pasado no es un tema aislado; es la muestra clara de que el lorenismo tiene los días contados dentro de Morena.